Práctica: la planta de los pies

Practica

A nuestra mente le gusta pensar. Cree que si no está pensando, está fracasando en su tarea de guiarnos y protegernos. Sin embargo, cuando la mente se vuelve hiperactiva, ocurre lo opuesto. Su guía se convierte en chillona, incluso cruel, y sus constantes advertencias nos llenan de ansiedad. ¿Cómo podemos poner a la mente pensante en su lugar y perspectiva correctos?

Pasamos la mente de la función del pensamiento a la de la conciencia, comenzando con una plena conciencia del cuerpo.
Un aspecto esencial de la práctica zen es la meditación caminando, llamada seshin. Se realiza sin zapatos para que las sensaciones en la planta del pie se maximicen. La meditación caminando ayuda a ubicar el cuerpo/mente aquietado de la meditación sentada en nuestro mundo activo de todos los días.

Caminar en silencio es un puente entre un aspecto de la meditación —sentarse en silencio en pura conciencia— y el otro aspecto —hablar y moverse—. No es tan fácil mantener la mente quieta mientras caminamos. Cualquier movimiento del cuerpo parece producir un movimiento de la mente.
Podemos imponernos un desafio. ¿Puedo mantener mi mente quieta y focalizada en la planta del pie durante una o dos vueltas alrededor de la habitación? ¿O al caminar un sendero exterior?¿O de aquí a la esquina?


Práctica de Mindfulness

Con tanta frecuencia como te sea posible durante el día, dirige tu consciencia a la planta de tus pies. Sé consciente de cómo son las sensaciones, cómo es la huella de tu planta, si se nota mas peso en una planta del pie que en otra o incluso si hay zonas de las huellas de los pies en que notas más presión en en otras. Puedes notar tambien la temperatura de tus pies, si es una sensación cálida o fría. Es interesante hacer esta práctica cuando sientas que te estás poniendo ansiosa o molesto.