Se encuentra usted aquí

Demasiado pronto para decir

Imagen de Dharmakirti
Enviado por Dharmakirti en Dom, 28/01/2018 - 20:36

Demasiado pronto para decir: el potencial impacto y los desafíos inherentes – éticos y de otros tipos- en la incorporación del Dharma en un mundo cada vez más distópico.

JON KABAT-ZINN, publicado en Mindfulness, 29 Junio 2017 ( Ed Springer)

Artículo traducido por Sergio Fructuoso, Elena Martin y Amaia Helguera, miembros de la Shanga del IEM, Barcelona Agosto 2017

"...Un importante Koan de la tradición Chan, de más de 1500 años de antigüedad dice: “¿Cuál es el significado de la llegada de Bodhidharma desde el Oeste? La respuesta más acertada sea probablemente: “demasiado pronto para decirlo”. Incluso ahora.

Y yo diría que lo mismo sucede con la integración de mindfulness en el mundo en sus dos acepciones, como una práctica y como manera de ser. En los términos del trabajo de MBSR (mindfulness-based stress reduction), de alguna manera cuestionado por gente poco familiarizada con su práctica, la integración de mindfulness en el mundo ha estado siempre anclada en el marco ético que descansa en el corazón mismo de las enseñanzas originales de Buddha. Sila, significando “virtud” o “conducta moral” en el idioma Pali, está representado por los factores tercero, cuarto y quinto del Óctuple Camino (el cuarto de las Nobles Cuatro Verdades): la noble/correcta palabra, la noble/correcta acción y la noble/correcta subsistencia. Mientras MBSR no, o no debería, anunciar explícitamente estos cimientos clásicos en un entorno clínico con pacientes, las Cuatro Nobles

Verdades han sido siempre el terreno en el que el cultivo de mindfulness vía MBSR y otros programas basados en mindfulness (MBPs) tienen sus raíces, y desde el cual, crece a través de la práctica continuada. Continuaremos con este tema en términos del Juramento Hipocrático y el Voto Bodhisattva. Paralelamente, MBSR también fue diseñado desde el principio como un vehículo de correcta vivencia para las personas que se han sentido atraídas por convertirse en instructores. Actualmente mindfulness lleva varias décadas vinculada a la medicina, la salud y su presencia está en aumento en otras áreas sociales o comenzando ahora mismo en áreas como la ley de educación, el gobierno, la justicia, los deportes... quizás el mayor reto para todos los que practicamos el dharma en una u otra forma y nos preocupamos profundamente por el sufrimiento y el fin del sufrimiento y las causas originales del sufrimiento, es contribuir de forma óptima y hábil al desarrollo, refinamiento, articulación y autenticidad incorporada de la sabiduría del dharma en los diferentes dominios en los que está echando raíces, ya sea dentro de la corriente principal u otras más orientadas al budismo. Después de todo la principal tendencia del dharma en el mindfulness es ‘prima facie’ una ocurrencia positiva y sanadora y una tremenda oportunidad para canalizar algunas de las más fundamentales fuentes de dolor y sufrimiento en nuestro mundo en los tiempos actuales..."

"...¿Son las intervenciones basadas en mindfulness una versión diluida del Dharma?

En 1991, un periodista que trabajaba para una revista budista (Tricycle, en su primer año) me hizo la siguiente pregunta:

¿Cuáles son las implicaciones de entender la práctica de la atención plena fuera de sus tradiciones formales y contexto histórico? ¿Existe el peligro de que se diluya, de poner en peligro su integridad? Así es como respondí en 1991:

“Creo que siempre existe el peligro de que una tradición pierda su integridad o sea distorsionada por alguien cuya comprensión es limitada. Pero es aún más peligroso, si uno está preocupado por el sufrimiento humano, llegar a ser tan sectario que puedas estar básicamente encarcelado por unos determinados requisitos para ser puro a una tradición en particular. Las tradiciones religiosas son famosas por su parroquialismo. Muchos budistas entran en los viajes del ego, como "Mi práctica es mejor, más profunda, más rápida, más completa o más espiritual que tu práctica".

En 2016, fui invitado a revisar la misma pregunta para la edición del 25 aniversario de la revista. Su invitación decía:

“La idea sería que le hagamos esta pregunta otra vez, hoy, después de que tantas cosas han sucedido con el movimiento mindfulness. ¿Cuáles son sus pensamientos sobre la forma en que este movimiento está progresando? ¿Le ha sorprendido algo? Usted ha sido una figura importante en este desarrollo, pero ahora se ha vuelto muy grande. ¿Qué piensa de todo esto? ¿Hay una próxima fase de desarrollo que le gustaría ver?”

Lo que sigue es mi respuesta a esa misma pregunta, 25 años después, modificada y ampliada para los propósitos de este documento, la investigación colectiva y el diálogo que tiene lugar en este momento a lo largo de la comunidad de mindfulness o atención plena.

Esta es una gran pregunta, y con razón, dado el creciente ruido y bombo que se ha producido alrededor de mindfulness en los entornos comerciales y de comunicación on-line en este momento. Para abordarlo incluso parcialmente, también tendremos que tener en cuenta y honrar la seriedad, la profundidad y la autenticidad con que la atención plena ha arraigado en la cultura dominante en tantos dominios diferentes en varias partes del mundo. Así que mi respuesta será bastante más larga que en 1991 (que fue 2 años antes de la difusión del especial de Bill Moyers, Healing and the Mind (Curación y la Mente), visto por más de 40 millones de espectadores, en el que el programa MBSR se presentó en un segmento de 45 min), tiempo en el que muy pocas personas en la cultura dominante sabían que la palabra atención plena o mindfulness, si la conocían, tenía algo que ver con una antigua disciplina y tradición meditativa, o que podría ser infinitamente profunda y tener un gran poder transformador e incluso provocar cambios que transformasen el mundo. Era una época en la que cualquier cosa relacionada con la meditación o el yoga era considerada por la cultura dominante como propia del lado extremo de un sector lunático y relacionado con las drogas de abuso, por este motivo había grandes obstáculos para cualquier intento de hacer de la práctica meditativa algo comprensible y común en toda la sociedad.

Podemos ver que la formulación original de la pregunta que Tricycle planteaba en 1991 llevaba una suposición implícita, una afirmación de que el dharma estaba necesariamente “diluido” en un grado u otro en el programa MBSR, y la pregunta fue enmarcada como: “¿Cuándo es demasiado?” También incluía la preocupación de que la atención plena fuera sacada de sus contextos históricos, culturales y religiosos, poniendo en peligro su integridad y profundidad. Estas son preguntas cada vez más importantes en esta era y ciertamente merecen ser examinadas y debatidas, ya que creo que nuestra comunidad las está haciendo cada vez más. Son también preguntas profundas, multidimensionales, que no son susceptibles de ser contestadas con respuestas breves y fáciles...."

Se trata solo de unos parrafos, si deseas leer el texto completo te invito a visitar la traducción de mismo en: www.esmindfulness.com